Archivo de la etiqueta: Cuaderno de Bitácora

Alegoría de la primavera (by NMCh)

 

alegoria de la primeravera

alegoría de la primeravera

 

Alegoría de la primavera

 

 

 

está la mañana florecida de rocío

inundada de pájaros y nidos

y un aleteo loco de calandrias

quebrando el aire con sus trinos

 

todo es verde. verde hasta dañar

la retina adormecida

el verde tierno de la infancia

trepando al verde viejo del olvido

 

pimpollos rompiendo hojuelas nuevas

en un derroche de rabia y de colores

mil mariposas aleteando inquietas

entre abejas y néctares dulzones

 

y tú mojando tus pies descalzos

en la hierba de cien matices

joven tu piel tu risa tu mirada

joven en una primavera sin plazos

 

 

  

 Nelly María Checura

 

 

 

 

 

 

(La segunda estrofa la utilicé para introducir la edición de 2004 de Cuaderno de Bitácora)
.
Anuncios

Cuaderno de bitácora / Cecilia en fotograma

Cecilia en fotograma

 

para Julio César Díaz

.
.
.

.
.
.

 
Desde el más blanco de los silencios
 
(blanco de paredes de sanatorios
 
y hospicios de ancianos)
 
el retrato en grises
 
que preside toda la geografía de mi alma:
 
tres tablas, un campo insinuado
 
en el largo fuera de foco
 
a tus espaldas,
 
y el cuerpecito defendiéndose
 
(¿de quién, del mundo, de mí,
 
o tan sólo de la cámara?)
 
y en el centro de las sombras
 
los ojos que ya ven por entre los años,
 
huella más personal que
 
cualquier dactilar policíaca
 
(aquellos ojos de tiempo, la
 
metáfora esencial)
 
elevándose apenas por sobre la línea
 
que marca la distancia,
 
ojos llorando mi mismo llanto:
 
hoy sólo puedo verlos
 
en la geografía escasa de mi alma,
 
hoy que sólo apelo
 
a contemplarlos en la pobre policromía fotográfica,
 
hoy,
 
ya cubiertos por otras tablas.
 

 
 
 

West Palm Beach, 1990
 
 
 
 
.

Cuaderno de bitácora / Manavella´s números de páginas

libando el perfume, profuso, de tu sangre desde la boca rota

 

 

 

 

 

Libando el perfume, profuso, de tu sange desde la boca rota, 

rota almendra de boca húmeda, desgarrado labio

en sus gotas descendiendo hacia la serpiente,

bífida lengua, extraña serpiente libadora,

casi exhausta de romper franqueando

la puerta perfumada de tu sangre,

torcer la voz bajando gota a gota

hacia la lengua extraña

desde la boca

rota.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Credo

 

Si el último rincón

de culpa se ha llenado

 

 

y el insoportable peso de la orden

derrotado me aprieta

 

 

y si un abismo en fin

se disfraza de horizonte:

 

 

seguiré transcurriendo la finitud

inocente del pecado.

 

 

 

 

Tres flores negras

 

 

 

 

 

Estoy harto de muerte,

Hastiado de muerte como

Antes pleno de dicha.

La muerte me rodea

Como una sombra de mediodía,

Sus huecos purulentos infectan

El aire que no logro respirar.

Una etérea calavera me clava

Desde el inmenso fondo de su sueño eterno

Los túneles de las cuencas.

Son huesos blancos, materia de incienso,

Los que gimen en mis noches.

Estoy harto de muerte como

Alguna vez colmado de vida,

Mañana me alejaré

En el caballo de algún demiurgo atrasado

A inventarme otra luz

Sin sombras y sin nombres.

 

 

 

 

                                    Valparaíso, 1989
 

Cuaderno de bitácora / no he de preguntar al pasado

Cuaderno de bitácora / Sombras de Margarita Belén

Cuaderno de bitácora / El visitante

Cuaderno de bitácora / que se hizo de la voz